Acto III

¡El Diablo os habla!

¿Está todo escrito ya?

Quien conozca el misterio de las leyes que rigen la casualidad podrá leer y comprender absolutamente todo a su alrededor.

Sólo entonces dejará de ser un autómata movido por ajenas voluntades y empezará a protagonizar la vida eligiendo su propio destino en este juego matemáticamente preciso y endiabladamente complejo.

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa…

Nadie esta excluido, nada escapa a la causalidad de la casualidad, todo sucede de acuerdo a estas leyes.

Suerte es tan sólo la denominación dada a uno de sus múltiples efectos.

¡Sé tu propia causa!