El Diablo os habla.

Abandonad toda esperanza de encontrar piedad en vuestros dioses. Ellos tan sólo os juzgan desde la cabeza, yo me río del mundo desde las entrañas.

Tan sólo el aire, la comida y la bebida son imprescindibles. Y las tres están ahí, todo lo demás es ambición.

Ni ellos ni yo fuimos capaces de concebirla, pero mientras ellos la condenan, yo me aprovecho de vuestra genial creación.

Acto 2